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lunes, 1 de noviembre de 2010

Reflexión sobre derechos sin etiquetas

Hoy estaba en mi facebook mirando las publicaciones de mis amigos, y cual ha sido mi sorpresa que me he topado con  un artículo que dice:
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, no se "compromete" a mantener la ley del matrimonio homosexual en caso de ser elegido presidente del Gobierno en las próximas elecciones generales, ya que considera que no es "constitucional".
Muy bien...cito el artículo 1 y 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: 

Los artículos 1 y 2 recogen principios básicos en los que se sustentan los derechos: libertad, igualdad, fraternidad y no discriminación.

1 Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
2 Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.
¿En qué siglo vivimos? Pensaba que los homosexuales ya no eran condenados, que éramos visibles, que todo lo pasado era pasado, que se habían conseguido unos derechos que se nos habían quitado sólo por querer amar libremente.
Y si no se hará distinción alguna fundada en la condición política, ¿Por qué entonces un partido político puede decidir qué derechos tenemos las personas?
Y aunque estemos en una democracia donde "las normas" se decidan por la mayoría...¿Qué derecho tiene esa mayoría para quitarme mis derechos innatos? ¿Acaso ser heterosexual te otogra más derechos que al resto? Algo no me cuadra...
Los artículos 18 a 21 recogen derechos de pensamiento, de conciencia, de religión y libertades políticas
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de Creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículos 18 y 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos
 La Constitución Española de 1978 reconoce la Declaración:
Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las materias ratificados por España
Artículo 10, apartado 2, de la Constitución Española (1978)
Entonces ¿Qué es incostitucional? O como dicen en el artículo, sólo es cuestión de cambiar el nombre del matrimonio...Si sólo es cuestión del nombre, sinceramente, Señor Mariano Rajoy, en España hay muchos más problemas que llamar matrimonio o no al amor que dos personas se profesan y que como todo ser humano, sólo pretende tener los mismos derechos (Y obligaciones) que cualquier otra pareja que se ama libremente.
"Escucharé muy atentamente los argumentos del Tribunal Constitucional y a la gente, pero no me gusta lo del matrimonio, y creo que no es constitucional. Mi discrepancia está en el asunto del nombre del matrimonio", aseguró el líder 'popular'.
Y por cierto, a ver si nos dejamos de cualquier tipo de etiqueta, odio los términos "bollera, tortillera, maricón..." Y lo peor de todo es que desde dentro se fomenta que nos tachen a todos por estos adjetivos, tampoco me etiqueten como lesbiana. Yo sólo me etiqueto como individuo, que ama a otro, y curiosamente tiene el mismo sexo que yo.
Quizás si empezamos a quitarnos este tipo de etiquetas logramos mucho más que si nos las dejamos puestas...
Quizás si dejamos de autodiscriminarnos con ellas y con sus estereotipos, logremos mucho más de lo que estamos logrando actuando así...

Personalmente estoy en contra de la degradación que tiene "El día del orgullo gay".
Dudo mucho que mi padre o cualquier persona de su edad, cuando vea a dos chicas besandose delante de una cámara y a un montón de gente subida en carrozas exaltando el amor, o lo que sea, piense que eso es normal, normal es dos personas que se aman, sean del sexo, edad, ideología...que sean, no montar una fiesta de una reinvicación de derechos.

Y es que viendo todo eso, dudo que consigamos algo más. Sí, se puede conseguir algo de visibilidad, de montar jaleo a unos vecinos que tienen que aguantarlo porque es una vez al año y quizás, como mucho se consiga que nos vean peor.
Hay mucho por hacer, pero no creo que sea la mejor opción, y es que tengo la sensación de que con todo eso, nos tiramos más tierra encima, no existe un día del orgullo heterosexual y por tanto, ¿Qué nos hace especiales para tener un día lúdico-festivo? ¿No queremos tener los mismos derechos innatos que tenemos cada individuo?
Mis derechos como trabajador los ejerzo con la ley en la mano, no monto una fiesta en el trabajo y exijo se me den mis derechos...

Pero me estoy desviando, así que mejor acabo citando una frase de "Crónica de un gay", una canción de "El barrio"
Si el amar libremente es pecado, he pecado libremente por amar
Dejémonos de etiquetas, estereotipos y rollos varios, a ver si conseguimos que entre todos, TODOS, o casi todos individuos que no se nos vea o se nos encasille en un tipo de ambiente social. Y todo este tema de llamar matrimonio o no a la relación de dos individuos se deje de discutir en las urnas.

 Sara Casas

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